Gobernar un país, dotarlo de un proyecto de desarrollo, es algo más que elegir una personalidad. La democracia representativa, con todo y su valor, es algo secundario frente a la intuición de un pueblo que, al meditar en sus necesidades como mayoría, lo que se da a sí mismo es una participación, una esperanza, un quehacer vivo más allá de los juegos de las campañas. Nosotros sabemos, Dilia, que quien CONTROLE el dinero / GRANDES CAPITALES y los medios informativos, puede elegirse en los llamados procesos democráticos-eleccionarios, ganar y crear falsas expectativas y a la hora de la verdad, no hacer nada por el pueblo...
Yo creo que Chávez es más que un presidente electo por la mayoría, en un proceso limpio; yo creo que es un líder ante quien Venezuela intuye que tiene un proyecto de desarrollo popular, participativo, sensible a sus necesidades nacionales. En él, con su liderazgo, Venezuela redescubre su vocación solidaria, bolivariana, muchos ideas históricamente postergadas.
Eligiéndole, con Chavez, Venezuela dice, «ese es un camino, distinto a las oligarquías y el extranjerismo vendepatria y la retórica del neoliberalismo y las democracias acartonadas... Las políticas imperiales de las minorías codiciosas son criminales, muy sucias. La tecnocracia de la publicidad a su servicio perfecciona mentiras con un LENGUAJE DE FORMALIDAD Y LEGALISMO, por debajo, las turbas desestabilizadoras. Cualquier sociólogo y politólogo sabe eso. Chávez es temido porque su lenguaje va al pueblo, tal vez no con bonitas palabras, de FORMALIDAD, pero va con ESPIRITU y cala hondo, no dora la píldora. Habla como un hombre de la calle, con lealtad sentimental al pobre, aunque sus ideas son ENORMES, continentales. No es precisamente un muñequito Barby de las expectativas pequeñoburguesas; pero sabes hay muchos BODRIOS presidenciales que se gradúan en Harvard y por dentro son costales de podredumbre y traición. Ladrones y asesinos.
Las mayorías le serán fieles a Chávez mientras ofrezca un trato social, iluminador, sensible, sin atropellos, con honradez... Los falsos ídolos caen fácilmente; el pueblo los huele; a los auténticos los defiende con la vida; pero las luchas civiles y divisivas dejan retrocesos. Posposiciones de metas e ideales.
Los pueblos tienen su sabiduría, pero los sistemas eleccionarios sus imperfecciones, y la democracia representantiva y las leyes constitucionales tambien tienen sus trampas, sus tecnicismos, sus entreveros... Los sabios dicen que la LETRA MATA, pero el ESPIRITU VIVIFICA. Letra es la cultura política abstracta, tradicional, pequeñoburguesa, que siempre ha hecho de la democracia y sus pretextos un patrimonio de los ricos, grupos de intereses especiales y líderes de dobles estándares morales; gente que ama el poder y los privilegios que da.
Con dinero toda esa perfumada democracia y coyunturas y triunfos eleccionarios, pasa a la lealtad de clase de quien lo posee y traiciona, tarde o temprano al pueblo, a sus mayorías... Ojalá que Chávez mantenga la llama de un espíritu vivificador porque sus enemigos, aunque no sean muchos, son los más poderosos... y el camino por el que él quiere conducir a los venezolanos, el socialismo del siglo XXI, es un experimento, una bella utopía, que históricamente ha sido combatida con saña, obstruída, cancelada, traicionada, desprestigiada, para que no se concrete. Sus enemigos son tanto internos como externos...
En fin, Dilia, lo que yo entiendo es que Venezuela tiene el derecho de pedir la continuidad de su proyecto popular de desarrollo, con Chávez y sin él, porque, si bien Chávez es el líder ahora, no es una cuestión de la individualidad y personalidad de Chávez, que pide una reforma constitucional para que se brinde el tiempo necesario para el proyecto popular-participativo de la mayoría dé frutos. El pide tiempo para una DIRECCION hacia la meta de un progreso ideológico-económico y cambios estructurales que ciertamente no se cuajan en diez años... ¿Cuántos años antes de Chávez tuvo Venezuela para acabar el analfabetismo, la desigualdad social y la pobreza, cuántos años bajo esas democracias-representantivas, sin un verdadero proyecto?
un abrazo,
carlos