Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Oh reina mía, dulce inspiración,
me visitas durante el día, para iluminar mi creación.
Eres el hada de mis sueños, muchas veces te has llamado ilusión,
tu voz me invita seductora e incrementa mi pasión.
Ave de sensibilidad infinita, derroche de amor,
tus alas me envuelven protectoras, acurrucándome en tu dulce corazón.
Tu belleza es tu amabilidad, tu tolerancia ante mis torpezas
en tus brazos es mi eterno jugar y tu incondicionalidad es mi fortaleza.
El mismo destino que nos separa, a veces nos une,
hoy que me encuentro a tu lado mis manos en las tuyas se funden.
El mundo está en nuestro poder, él se convertirá en lo que nosotros deseamos,
tú y yo seremos felices, eternamente juntos, como siempre lo anhelamos.
Y es que así es el amor, un poder que desde siempre ha existido, un concepto inmortal,
cuidada entre mis brazos, nuestro amor, hoy nos ha concedido, la eternidad.
me visitas durante el día, para iluminar mi creación.
Eres el hada de mis sueños, muchas veces te has llamado ilusión,
tu voz me invita seductora e incrementa mi pasión.
Ave de sensibilidad infinita, derroche de amor,
tus alas me envuelven protectoras, acurrucándome en tu dulce corazón.
Tu belleza es tu amabilidad, tu tolerancia ante mis torpezas
en tus brazos es mi eterno jugar y tu incondicionalidad es mi fortaleza.
El mismo destino que nos separa, a veces nos une,
hoy que me encuentro a tu lado mis manos en las tuyas se funden.
El mundo está en nuestro poder, él se convertirá en lo que nosotros deseamos,
tú y yo seremos felices, eternamente juntos, como siempre lo anhelamos.
Y es que así es el amor, un poder que desde siempre ha existido, un concepto inmortal,
cuidada entre mis brazos, nuestro amor, hoy nos ha concedido, la eternidad.