LA REJA.
A través de la reja palpé tus pechos
en la oscuridad.
Tu piel se hizo más tensa
con la caricia con el besar.
Luceros asombrados fueron testigos
de la orfandad,
que entrecortó mi aliento
cuando tu cuerpo sentí vibrar.
Esa noche supimos que algo
más hondo podía pasar.
Que el roce de tu boca
era preludio de tempestad.
Que tu mirada tierna tenía fulgores
llamas quizá,
que aguas mansas no eran ni tu sonrisa
Ni tú mirar.
Amor de juventud, raudo y ancho
como el río,
como esa noche pasó, dejando un raro vacío.
No valen palabras vanas,
a un amor que ya no es mío
quien con lo ajeno se viste, en su vida pasa frío.
La noche se fue yendo,
como en un sueño sin despertar,
que lindo aquel cariño
que por ti tuve ave fugaz.
Bello fue recordarlo en esta tarde
primaveral,
hay amores que llenan
de aroma el alma y nunca se van.
Amor de juventud, raudo y ancho
como el río,
como la noche pasó dejando un raro vacío.
No valen palabras vanas,
a un amor que ya no es mío
quise abrigarme en tus alas,
pero volaste a otro nido.
La reja cumplió el papel
como callado testigo.
La reja quisiera hablar
pero se lo has prohibido.
A través de la reja palpé tus pechos
en la oscuridad.
Tu piel se hizo más tensa
con la caricia con el besar.
Luceros asombrados fueron testigos
de la orfandad,
que entrecortó mi aliento
cuando tu cuerpo sentí vibrar.
Esa noche supimos que algo
más hondo podía pasar.
Que el roce de tu boca
era preludio de tempestad.
Que tu mirada tierna tenía fulgores
llamas quizá,
que aguas mansas no eran ni tu sonrisa
Ni tú mirar.
Amor de juventud, raudo y ancho
como el río,
como esa noche pasó, dejando un raro vacío.
No valen palabras vanas,
a un amor que ya no es mío
quien con lo ajeno se viste, en su vida pasa frío.
La noche se fue yendo,
como en un sueño sin despertar,
que lindo aquel cariño
que por ti tuve ave fugaz.
Bello fue recordarlo en esta tarde
primaveral,
hay amores que llenan
de aroma el alma y nunca se van.
Amor de juventud, raudo y ancho
como el río,
como la noche pasó dejando un raro vacío.
No valen palabras vanas,
a un amor que ya no es mío
quise abrigarme en tus alas,
pero volaste a otro nido.
La reja cumplió el papel
como callado testigo.
La reja quisiera hablar
pero se lo has prohibido.
Última edición: