bojilova1
Poeta recién llegado
La rosa
¡No!¡No la cojas!,
que duele, hijo!
Y para ambos
esto será duro!
¡Admírala!,
luego vete, hijo!
¡La rosa no tolera
toques rudos!
Encanta
con su forma y color,
con su olor,
si quiere, enloquece
este olor celestial,
este…dolor,
esta punzada
dentro de tu pecho.
La flor esconde
un dolor humano
que vive en un encanto
tierno, bello.
Y siempre sangran
no solo las manos,
si tocas con tus dedos
un sueño.
¡Que no la dejes, hijo!,
¡Coge! ¡Vamos!
¡Adórala luego
locamente!
¡No dolerá
si crees en milagros
y vives
con la magia en tu mente!
Alexander Kalchev (Bulgaria)
traducción en español Petia Bozhilova
¡No!¡No la cojas!,
que duele, hijo!
Y para ambos
esto será duro!
¡Admírala!,
luego vete, hijo!
¡La rosa no tolera
toques rudos!
Encanta
con su forma y color,
con su olor,
si quiere, enloquece
este olor celestial,
este…dolor,
esta punzada
dentro de tu pecho.
La flor esconde
un dolor humano
que vive en un encanto
tierno, bello.
Y siempre sangran
no solo las manos,
si tocas con tus dedos
un sueño.
¡Que no la dejes, hijo!,
¡Coge! ¡Vamos!
¡Adórala luego
locamente!
¡No dolerá
si crees en milagros
y vives
con la magia en tu mente!
Alexander Kalchev (Bulgaria)
traducción en español Petia Bozhilova
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