La rosa
Brotó de mi corazón
una rosa roja.
Ha nacido de las hojas secas
que tú me dejas
en el libro que leo.
Cuando las descubro,
salta en mi pecho
el recuerdo de tus abrazos,
de tus leves sonrisas,
de tus besos,
como las hojas aterciopeladas
de aquellas que me regalas.
Hay una espina
clavada en mi alma,
porque te quiero
aunque sea prisionero;
pero siempre " abro la jaula".