Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy un completo idiota esperando a que vengas
a este inframundo absurdo que carga mis penas,
a este altar de fariseos cansados de todo,
para ver si hay un carnaval que muestre tu tesoro.
El mío está a quinientas millas bajo el nivel del mar,
mi casa es una cueva vacía clamando ansiedad,
y yo tengo la tonta idea de que aún me quieres,
y es que no quiero darme cuenta que tú ya no vuelves.
Arranca de mí este cáliz que no tiene ningún futuro,
conquista todos mis terrenos que soy como el pan duro,
malito para servirlo en un bufete de fiesta
pero bueno pal hambre de quien lo consienta.
Termómetros bajo cero cuando no estás conmigo,
apuesto a que no quieres mis brazos como un abrigo,
y yo sin embargo sigo esperando a que llegues
porque no hay otra obra de Dios que me consuele.
Santa, tú debes ser tan santa
que mis pecados se rinden contigo,
y yo en cambio soy el rey del Infierno
suplicando quemarme los labios contigo.
Arranca de mí este cáliz que ocupa tus besos,
invade mis cinco sentidos y toma mis dedos,
me hablan y resulta que estoy en plan misterio,
y quiero que inventes un diagrama en tu cuerpo pa' conocerlo.
a este inframundo absurdo que carga mis penas,
a este altar de fariseos cansados de todo,
para ver si hay un carnaval que muestre tu tesoro.
El mío está a quinientas millas bajo el nivel del mar,
mi casa es una cueva vacía clamando ansiedad,
y yo tengo la tonta idea de que aún me quieres,
y es que no quiero darme cuenta que tú ya no vuelves.
Arranca de mí este cáliz que no tiene ningún futuro,
conquista todos mis terrenos que soy como el pan duro,
malito para servirlo en un bufete de fiesta
pero bueno pal hambre de quien lo consienta.
Termómetros bajo cero cuando no estás conmigo,
apuesto a que no quieres mis brazos como un abrigo,
y yo sin embargo sigo esperando a que llegues
porque no hay otra obra de Dios que me consuele.
Santa, tú debes ser tan santa
que mis pecados se rinden contigo,
y yo en cambio soy el rey del Infierno
suplicando quemarme los labios contigo.
Arranca de mí este cáliz que ocupa tus besos,
invade mis cinco sentidos y toma mis dedos,
me hablan y resulta que estoy en plan misterio,
y quiero que inventes un diagrama en tu cuerpo pa' conocerlo.