necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
La sed nunca cesa
Hincado ante un altar
Recitando anatemas en voz baja
Aún me siento vacío,
aún me siento frío,
incompleto
Manojo de deseos
insatisfechos
La lujuria lacera
mi carne,
martiriza mi piel,
con mil espinas invisibles
Hace hambre
Insaciable
me entrego a los excesos,
siempre creí
en vivir rápido,
en morir joven,
lejos de la sabiduría,
lejos del cielo
Solo me resta el consuelo,
la melancolía
de saberme eterno
Su sangre es mi alimento
Su calor es mi sustento
La sed nunca cesa,
por más que me alimente
Ese éxtasis divino
Sentir sus vidas fluyendo por
mis frías venas.
Soy la noche
El hijo de bastardo de Dios,
el no muerto,
aquel que bebe del
elixir carmesí,
aquel bendecido por la muerte
Hincado ante un altar
Recitando anatemas en voz baja
Aún me siento vacío,
aún me siento frío,
incompleto
Manojo de deseos
insatisfechos
La lujuria lacera
mi carne,
martiriza mi piel,
con mil espinas invisibles
Hace hambre
Insaciable
me entrego a los excesos,
siempre creí
en vivir rápido,
en morir joven,
lejos de la sabiduría,
lejos del cielo
Solo me resta el consuelo,
la melancolía
de saberme eterno
Su sangre es mi alimento
Su calor es mi sustento
La sed nunca cesa,
por más que me alimente
Ese éxtasis divino
Sentir sus vidas fluyendo por
mis frías venas.
Soy la noche
El hijo de bastardo de Dios,
el no muerto,
aquel que bebe del
elixir carmesí,
aquel bendecido por la muerte