Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Los caciques le prendieron
Fuego a nuestros arboles
Era la última herencia
Que nuestros ancestros nos dejaron
Ahora ya nada nos queda
Ya hemos dejado de llorar
Hemos ahogado nuestras voces
Nos hemos vuelto silencio
Hay en nuestros ojos suficientes lágrimas
Para inundar el yerto valle
Somos hijos de las nubes
No del fuego
Es necesario llorar
Para inundar el valle
Inundaremos la pradera
Con nuestras lágrimas
La convertiremos en mar
Con nuestro llanto en cuestión de segundos
Inundaremos el valle vuelto llano
Y nuestra selva volverá