Nommo
Poeta veterano en el portal
Y me di cuenta, por fin, de que la esfinge finge.
De que su pirámide egipcia es su Creación, manifestación o latido.
Y de que el Amor-Bondad es un león humano, que está en nuestro interior.
Es como el padre prior del monasterio.
De modo que todo va Bien: ¡ Estupendamente ! Gracias a Dios. El cuál se esmera.
Pero las gamberradas proliferan.
¡ Angelitos ! Quieren devorar al león humano y convertirlo en pedacitos.
Son caníbales hambrientos; por ello, pienso que la dama es cocodrilo.
Las apariencias, a veces, engañan. ¿ Por qué pecar ? Si no hay motivo.
Y la Santa Inquisición española no fue en balde.
Los hechiceros ardían en una pira considerable.
Porque así es la novela de Feodor Dostoievski: Crimen y castigo.
Pero, claro, Dios no perdona, puesto que tampoco castiga.
¡ Todos, contentos ! Que siga el ritmo de sus latidos.
No violencia, calma mental y artes marciales. Todo, budista.
Y otros prefieren ser redimidos, por El Cristo.
También los hay ateos, que ven en Dios al patito feo.
Yo veo en él, una paloma y una encina.
Por ello, mi corazón no tiene una corona de espinas.
Es el lado femenino del Amor. Es señora, entonces. No un Señor.
De que su pirámide egipcia es su Creación, manifestación o latido.
Y de que el Amor-Bondad es un león humano, que está en nuestro interior.
Es como el padre prior del monasterio.
De modo que todo va Bien: ¡ Estupendamente ! Gracias a Dios. El cuál se esmera.
Pero las gamberradas proliferan.
¡ Angelitos ! Quieren devorar al león humano y convertirlo en pedacitos.
Son caníbales hambrientos; por ello, pienso que la dama es cocodrilo.
Las apariencias, a veces, engañan. ¿ Por qué pecar ? Si no hay motivo.
Y la Santa Inquisición española no fue en balde.
Los hechiceros ardían en una pira considerable.
Porque así es la novela de Feodor Dostoievski: Crimen y castigo.
Pero, claro, Dios no perdona, puesto que tampoco castiga.
¡ Todos, contentos ! Que siga el ritmo de sus latidos.
No violencia, calma mental y artes marciales. Todo, budista.
Y otros prefieren ser redimidos, por El Cristo.
También los hay ateos, que ven en Dios al patito feo.
Yo veo en él, una paloma y una encina.
Por ello, mi corazón no tiene una corona de espinas.
Es el lado femenino del Amor. Es señora, entonces. No un Señor.
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