Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA SILLA
Fuiste bella y altanera,
acomódo de postín
de insignes posaderas
en épocas de violin,
firme y entera,
regia estructura
de bronce y madera,
capricho de otro tiempo,
ajado está tu seno,
de raído terciopelo
el respaldo de tu asiento,
víves abatida, desolada,
polvorienta y abandonada,
¡de olvido eterno, rodeada!.
Autor: Ángel San Isidro
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