En esa mar tumultosa y embravecida,
agitada por tormentas de sombras
tus sentimientos se agitan y gritan,
y en tu boca cerrada solo silencio.
Qué difícil es dar sin recibir,
y tú das hasta el último suspiro,
aguantas aferrada al vacío,
sueltaté y nada: pues sirena eres.
No temas al mar sirenita de plata,
sumergete en sus profundides,
el mar te pertenece es tuyo.
Una sirena no puede ser naúfraga...
Para Esmeralda musa de estos versos.
agitada por tormentas de sombras
tus sentimientos se agitan y gritan,
y en tu boca cerrada solo silencio.
Qué difícil es dar sin recibir,
y tú das hasta el último suspiro,
aguantas aferrada al vacío,
sueltaté y nada: pues sirena eres.
No temas al mar sirenita de plata,
sumergete en sus profundides,
el mar te pertenece es tuyo.
Una sirena no puede ser naúfraga...
Para Esmeralda musa de estos versos.
Última edición: