Payaso Negro
Poeta recién llegado
La carne viva se pudre en las heridas negras de oráculos vertiginosos,
Los ojos sollozan sangre agria, y los metales bailan danzas plagantes
Creando marcas relevantes de repugnidad.
La soledad es mi mejor amiga en momentos como estos,
En los que sosiega mi llanto con el silencio
Y dibuja largos caminos en mi rostro; imaginando lo inexplicable
Gritando sin voz ni ruido piedad de salvar.
Anhelando una vida normal, en la que las flores brillan
Y el amanecer es la más dulce sonrisa de la vida;
Deseando con ansias efímeras la liviandad de una madurez obligada,
Tratando de olvidar el mañana que regocijará en la desesperación.
Buscando el abrazo de seguridad paterna,
Pensando que nada pasará y que todo se irá.
Queriendo escuchar un consejo en voz tierna,
Calmando la sangre con un beso aliviante.
Dejar fluir la tristeza para ver nuevos horizontes,
En los que la niña que habitaba murió el día
Que escuchó la fría realidad de una falsa identidad,
De saber que sus caminos serían quebrantosos, ásperos y espinosos;
Que le arrebataron la inocencia en una palabra,
Que le cambió la vida desde aquél día.
Los ojos sollozan sangre agria, y los metales bailan danzas plagantes
Creando marcas relevantes de repugnidad.
La soledad es mi mejor amiga en momentos como estos,
En los que sosiega mi llanto con el silencio
Y dibuja largos caminos en mi rostro; imaginando lo inexplicable
Gritando sin voz ni ruido piedad de salvar.
Anhelando una vida normal, en la que las flores brillan
Y el amanecer es la más dulce sonrisa de la vida;
Deseando con ansias efímeras la liviandad de una madurez obligada,
Tratando de olvidar el mañana que regocijará en la desesperación.
Buscando el abrazo de seguridad paterna,
Pensando que nada pasará y que todo se irá.
Queriendo escuchar un consejo en voz tierna,
Calmando la sangre con un beso aliviante.
Dejar fluir la tristeza para ver nuevos horizontes,
En los que la niña que habitaba murió el día
Que escuchó la fría realidad de una falsa identidad,
De saber que sus caminos serían quebrantosos, ásperos y espinosos;
Que le arrebataron la inocencia en una palabra,
Que le cambió la vida desde aquél día.