lucia m.
Poeta recién llegado
¿Qué vendrá después de la calma?
¿Qué vacíos no podrán ser llenados?
cuando estes repleta de amor,
no pensarás en mí.
Agudizarán tus sentidos,
cuando me quieras cerca;
de seguro lo estaré,
metida en tus sentidos,
cuando me quieras cerca
más la desilución nos pario a la luz,
mostrándola tan bella,
que ni tú,
pensamos en volver a verla,
ni tú,
porque al hablar de tí,
yo estoy sobreentendida,
malinterpretada,
maltrecha,
malcojida;
maldita.
¿Cómo puede ser que quiera volverme dentro de ella?
las piernas encogidas,
los codos en el vientre,
tan unida a su ombligo;
como a mi dedo pulgar.
Nada es mejor,
tu entiendes,
nada es mejor,
no me escuches,
llénate los bolsillos de buenos tiempos,
de piedritas para volver a casa,
es imposible,
ya no te espero.
¿Qué vacíos no podrán ser llenados?
cuando estes repleta de amor,
no pensarás en mí.
Agudizarán tus sentidos,
cuando me quieras cerca;
de seguro lo estaré,
metida en tus sentidos,
cuando me quieras cerca
más la desilución nos pario a la luz,
mostrándola tan bella,
que ni tú,
pensamos en volver a verla,
ni tú,
porque al hablar de tí,
yo estoy sobreentendida,
malinterpretada,
maltrecha,
malcojida;
maldita.
¿Cómo puede ser que quiera volverme dentro de ella?
las piernas encogidas,
los codos en el vientre,
tan unida a su ombligo;
como a mi dedo pulgar.
Nada es mejor,
tu entiendes,
nada es mejor,
no me escuches,
llénate los bolsillos de buenos tiempos,
de piedritas para volver a casa,
es imposible,
ya no te espero.