pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Voy a comprarme una casa,
con vistas a tu mirada.
Y un mar de fondo sereno,
mas allá de tus retinas,
con una arena infinita
que ni en postales de estanco,
donde poner nuestros nombres
enjaulados dulcemente
en un corazón gigante.
Y que las olas peleen
para tocar nuestras letras.
Voy a hospedarme en hoteles,
con ventanas a tu risa.
De techo un cielo estrellado,
constelaciones de amor,
lunas enfermas de vértigo
para alumbrar tu camino
De suelo esquinas benditas,
paraísos corporales
con sus nombres femeninos
Y luciérnagas confusas
suicidándose deprisa
en los focos de los coches.
A lo lejos tempestades
que amenazan levemente
con mojar mi corazón
para secarlo después
con tu cuerpo sobre el mío.
Alquilaré precipicios
para arrojarme sin miedo
por el canal de tu escote.
Daré unos saltos mortales,
piruetas de acrobacia,
tirabuzones valientes.
Y bucear en tu cuerpo.
Y contarte los lunares.
Y llegar hasta tus piernas
y subir hasta tus labios.
Ascensos llenos de gula,
descensos muerto de sed
Intermedios de deseos,
parando en las estaciones
que exigen mas devoción.
Me esconderé en los balcones
con vistas a tus desnudos,
a tu ropa seca al sol,
a tu cama alborotada,
a tu cepillo de dientes,
a los platos donde comes
Y trepar por los ladrillos
para llegar hasta el ático
que tienes en la cabeza.
Y explorarte las neuronas
y conocer lo que piensas
cuando no duermo contigo.
Quiero instalarme por siempre
en la suite de los placeres
que tienes por corazón.
con vistas a tu mirada.
Y un mar de fondo sereno,
mas allá de tus retinas,
con una arena infinita
que ni en postales de estanco,
donde poner nuestros nombres
enjaulados dulcemente
en un corazón gigante.
Y que las olas peleen
para tocar nuestras letras.
Voy a hospedarme en hoteles,
con ventanas a tu risa.
De techo un cielo estrellado,
constelaciones de amor,
lunas enfermas de vértigo
para alumbrar tu camino
De suelo esquinas benditas,
paraísos corporales
con sus nombres femeninos
Y luciérnagas confusas
suicidándose deprisa
en los focos de los coches.
A lo lejos tempestades
que amenazan levemente
con mojar mi corazón
para secarlo después
con tu cuerpo sobre el mío.
Alquilaré precipicios
para arrojarme sin miedo
por el canal de tu escote.
Daré unos saltos mortales,
piruetas de acrobacia,
tirabuzones valientes.
Y bucear en tu cuerpo.
Y contarte los lunares.
Y llegar hasta tus piernas
y subir hasta tus labios.
Ascensos llenos de gula,
descensos muerto de sed
Intermedios de deseos,
parando en las estaciones
que exigen mas devoción.
Me esconderé en los balcones
con vistas a tus desnudos,
a tu ropa seca al sol,
a tu cama alborotada,
a tu cepillo de dientes,
a los platos donde comes
Y trepar por los ladrillos
para llegar hasta el ático
que tienes en la cabeza.
Y explorarte las neuronas
y conocer lo que piensas
cuando no duermo contigo.
Quiero instalarme por siempre
en la suite de los placeres
que tienes por corazón.