• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

la terminé cagando

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa
yo sé que dentro de algún tiempo ya no te querré
que verte la cara tal vez me cause náuseas
o tan sólo oír tu voz, escucharte trajinar en la cocina
mirar tu ropa en el armario, tus bragas mil veces bajadas
vueltas a subir, tironeadas
-eventualmente quizás incluso adúlteras-
yo sé que un día lamentaré haberte conocido
haberte perseguido por meses
insistido en vernos, en que me dejaras hablarte a solas
aunque fuera un minuto
y entonces haberte dicho "te quiero"
que lamentaré también cada beso que te di
nuestras citas en el parque, los apresurados encuentros
en el cuarto de ese hotel a media cuadra
haber rechazado aquella oferta de trabajo en alaska
-un año en una plataforma petrolera en el mar de bering
a miles de kilómetros de aquí
sin posibilidad de rescindir el contrato-
yo sé que tu cuerpo se deformará
que tu cara perderá su suave contorno
y tus ojos la luz diáfana que ahora irradian
que tu aliento se corromperá igual que se corrompe
la inocencia de los niños cuando crecen
yo sé que llegará ese día
donde maldeciré haber renunciado a ser libre
vivir mi vida sin ataduras, sin pertenecer a nadie
no poder ya disponer a mi antojo de mis horas
de mi cama, de mis humores
ni ejercer mi derecho a estar solo
-o con alguna otra mujer, tal vez un hombre-
y hacer con mi cuerpo lo que me dé la gana
yo sé que podría dar la vuelta ahora y echar a correr por el pasillo
salir corriendo de la iglesia y largarme lejos de aquí
hacer autostop y llegar a la frontera
cambiarme el nombre y empezar de cero en california
-compraría un corvette de segunda mano y los fines de semana
me la mamaría en el asiento de atrás una tipa distinta cada vez-
lanzarle un directo a la cara a este hijo de puta vestido de sotana
que me mira ahora esperando una respuesta
ponerle las manos en el cuello y apretar con fuerza
que se calle el cabrón
que no vuelva a preguntarme si acepto por esposa
a la señorita aurora para amarla y protegerla bla bla bla
hasta que la muerte nos separe
o simple y sencillamente decirle que no
que no quiero, que no acepto, que no estoy loco
que reniego de ti, de tus jodidas manías
-y esa renuencia tuya a practicar el coito anal-
de la esclavitud encubierta, de la jodida rutina en que pronto
se convertirá nuestra vida en común
yo sé que me estoy precipitando
que me arrepentiré más pronto que tarde
que luego en los bares aceptaré ante mis amigotes
lo estúpido que fui, lo ridículo que debí haberme oído
-y mi patética facha enfundado en este traje alquilado
con el jodido moñito negro que me hace parecer puto-
cuando sin pensarlo dos veces, ni siquiera titubear un poco
con voz fuerte y clara, emocionado hasta el alma
casi a punto de las lágrimas, casi cagándome
mirándote a los ojos, aurora, dije

"sí"

 
jaja me encantó!!! muy bueno, y real! hermoso poema. Estrellas y abrazos
 
yo sé que dentro de algún tiempo ya no te querré
que verte la cara tal vez me cause náuseas
o tan sólo oír tu voz, escucharte trajinar en la cocina
mirar tu ropa en el armario, tus bragas mil veces bajadas
vueltas a subir, tironeadas
-eventualmente quizás incluso adúlteras-
yo sé que un día lamentaré haberte conocido
haberte perseguido por meses
insistido en vernos, en que me dejaras hablarte a solas
aunque fuera un minuto
y entonces haberte dicho "te quiero"
que lamentaré también cada beso que te di
nuestras citas en el parque, los apresurados encuentros
en el cuarto de ese hotel a media cuadra
haber rechazado aquella oferta de trabajo en alaska
-un año en una plataforma petrolera en el mar de bering
a miles de kilómetros de aquí
sin posibilidad de rescindir el contrato-
yo sé que tu cuerpo se deformará
que tu cara perderá su suave contorno
y tus ojos la luz diáfana que ahora irradian
que tu aliento se corromperá igual que se corrompe
la inocencia de los niños cuando crecen
yo sé que llegará ese día
donde maldeciré haber renunciado a ser libre
vivir mi vida sin ataduras, sin pertenecer a nadie
no poder ya disponer a mi antojo de mis horas
de mi cama, de mis humores
ni ejercer mi derecho a estar solo
-o con alguna otra mujer, tal vez un hombre-
y hacer con mi cuerpo lo que me dé la gana
yo sé que podría dar la vuelta ahora y echar a correr por el pasillo
salir corriendo de la iglesia y largarme lejos de aquí
hacer autostop y llegar a la frontera
cambiarme el nombre y empezar de cero en california
-compraría un corvette de segunda mano y los fines de semana
me la mamaría en el asiento de atrás una tipa distinta cada vez-
lanzarle un directo a la cara a este hijo de puta vestido de sotana
que me mira ahora esperando una respuesta
ponerle las manos en el cuello y apretar con fuerza
que se calle el cabrón
que no vuelva a preguntarme si acepto por esposa
a la señorita aurora para amarla y protegerla bla bla bla
hasta que la muerte nos separe
o simple y sencillamente decirle que no
que no quiero, que no acepto, que no estoy loco
que reniego de ti, de tus jodidas manías
-y esa renuencia tuya a practicar el coito anal-
de la esclavitud encubierta, de la jodida rutina en que pronto
se convertirá nuestra vida en común
yo sé que me estoy precipitando
que me arrepentiré más pronto que tarde
que luego en los bares aceptaré ante mis amigotes
lo estúpido que fui, lo ridículo que debí haberme oído
-y mi patética facha enfundado en este traje alquilado
con el jodido moñito negro que me hace parecer puto-
cuando sin pensarlo dos veces, ni siquiera titubear un poco
con voz fuerte y clara, emocionado hasta el alma
casi a punto de las lágrimas, casi cagándome
mirándote a los ojos, aurora, dije

"sí"




Ja ja ja ja ja ja... Muchos aquí amamos a Aurora. Pronto rifará tu moñito negro y se comprará bragas nuevas. Ja ja ja ja...
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba