roberetazos
Poeta asiduo al portal
En mil direcciones apuntan
las gotas de la lluvia, cuando
no les basta con ser sólo lágrimas
para calmar la sed de la ciudad.
Reflejos de luz iluminan el asfalto
que se dispersa entre la niebla,
junto con la luz tenue que asombra
entre las sombras de las farolas.
La tormenta no cesa y seguimos
refugiados en nuestra casa, donde
sin querer rompimos el techo
con el desamor que entró por la ventana.
Ahora ha llegado la calma,
y las gotas ya no caen en los cristales.
Ahora es amanecer
y la tormenta de ayer fue lo que fue.
Ahora somos tú y yo,
ilusión, no en uno, sino en dos.
©Roberto Zarco
©www.robertozarco.com
las gotas de la lluvia, cuando
no les basta con ser sólo lágrimas
para calmar la sed de la ciudad.
Reflejos de luz iluminan el asfalto
que se dispersa entre la niebla,
junto con la luz tenue que asombra
entre las sombras de las farolas.
La tormenta no cesa y seguimos
refugiados en nuestra casa, donde
sin querer rompimos el techo
con el desamor que entró por la ventana.
Ahora ha llegado la calma,
y las gotas ya no caen en los cristales.
Ahora es amanecer
y la tormenta de ayer fue lo que fue.
Ahora somos tú y yo,
ilusión, no en uno, sino en dos.
©Roberto Zarco
©www.robertozarco.com