JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
LA TORMENTA
Padre 1.965 Ángel de la guarda
Padre, tengo miedo.
Tengo miedo de la noche, del hombre malo
y de la araña negra.
Me da miedo la tormenta, padre,
me asusta el ulular del viento.
No apagues la luz, quédate conmigo esta noche,
veo sombras de dragones mirándome al acecho.
¿Qué se mueve bajo la cama? ¿quién vive tras el espejo?
¡Me dan miedo los fantasmas azules del silencio!
Abrázame, padre, dame tu consuelo. En el colegio
hay muchachos que se burlan de mi inocencia.
No te vayas nunca, nunca te vayas, ¡espera!.
Temo quedarme solo y que tú ya no me quieras.
¿Por qué te fuiste, padre? ¿por qué me dejaste entonces
cuando más fuerte rugía la tormenta?
Yo perdí a mi padre a la edad de siete años.
Se fue también con él
la tierna voz del hombre que envuelve de paz al trueno.
Perdí de golpe
todas las cosas buenas que protegen
a los niños de sus sueños.
Padre, no era al hombre malo a quien yo temía
(era el miedo a perder el mundo bueno de tus manos)
Padre, no era el miedo a la araña lo que yo sentía
(era al veneno de llamarte y no tenerte a mi lado)
Padre, no era la burla de los muchachos la causa de mi desdicha
(era la herida de mi orgullo sangrando ante tus ojos)
Madre 2008 dulce compañía
Fue entonces, madre, fue entonces
cuando tus ojos y tus brazos
fueron también los de mi padre.
Fue el escudo de tu cariño, madre,
mi confortable refugio ante la vida.
Fuiste la caricia suave, el trabajo duro
y el candor de un cuento que no se acaba nunca.
Yo perdí la sonrisa
de los labios de mi padre;
tú perdiste el futuro de un amor
que yo apenas concebía.
Yo crecí al amparo de tus manos
sin imaginar siquiera que tú también temblabas
como yo de puro miedo.
Ya no tengas miedo, madre; yo te quiero
y estoy contigo.
No temo ya a la sombra, ni al silencio oscuro.
Soy un hombre libre. Un hombre nuevo.
Es de noche, y está lloviendo.
Padre, madre
¡venid conmigo a disfrutar de la tormenta!
--oOo--
Padre 1.965 Ángel de la guarda
Padre, tengo miedo.
Tengo miedo de la noche, del hombre malo
y de la araña negra.
Me da miedo la tormenta, padre,
me asusta el ulular del viento.
No apagues la luz, quédate conmigo esta noche,
veo sombras de dragones mirándome al acecho.
¿Qué se mueve bajo la cama? ¿quién vive tras el espejo?
¡Me dan miedo los fantasmas azules del silencio!
Abrázame, padre, dame tu consuelo. En el colegio
hay muchachos que se burlan de mi inocencia.
No te vayas nunca, nunca te vayas, ¡espera!.
Temo quedarme solo y que tú ya no me quieras.
¿Por qué te fuiste, padre? ¿por qué me dejaste entonces
cuando más fuerte rugía la tormenta?
Yo perdí a mi padre a la edad de siete años.
Se fue también con él
la tierna voz del hombre que envuelve de paz al trueno.
Perdí de golpe
todas las cosas buenas que protegen
a los niños de sus sueños.
Padre, no era al hombre malo a quien yo temía
(era el miedo a perder el mundo bueno de tus manos)
Padre, no era el miedo a la araña lo que yo sentía
(era al veneno de llamarte y no tenerte a mi lado)
Padre, no era la burla de los muchachos la causa de mi desdicha
(era la herida de mi orgullo sangrando ante tus ojos)
Madre 2008 dulce compañía
Fue entonces, madre, fue entonces
cuando tus ojos y tus brazos
fueron también los de mi padre.
Fue el escudo de tu cariño, madre,
mi confortable refugio ante la vida.
Fuiste la caricia suave, el trabajo duro
y el candor de un cuento que no se acaba nunca.
Yo perdí la sonrisa
de los labios de mi padre;
tú perdiste el futuro de un amor
que yo apenas concebía.
Yo crecí al amparo de tus manos
sin imaginar siquiera que tú también temblabas
como yo de puro miedo.
Ya no tengas miedo, madre; yo te quiero
y estoy contigo.
No temo ya a la sombra, ni al silencio oscuro.
Soy un hombre libre. Un hombre nuevo.
Es de noche, y está lloviendo.
Padre, madre
¡venid conmigo a disfrutar de la tormenta!
--oOo--
::