Sira
Poeta fiel al portal
La Torre
Quizás sea menester
echar abajo los cimientos.
Reinventar mi ser de nuevo,
olvidar la mordedura del
acerbo ayer y remontar,
con los ojos bien abiertos,
una vez más el vuelo.
Porque el miedo todo lo pudre,
y asfixia y atenaza
bajo la misérrima asechanza
de una desbandada necesaria.
El prurito y la purulencia
de la aletargada conciencia
la aguijonean y abatanan.
Mas la frágil venda sobre las sienes
afincada, trenzada con balsámicas
-si bien, bienintencionadas- falacias
cauteriza las enconadas heridas
sin lograr verdaderamente sanarlas.
Quizás sea menester
echar abajo los cimientos.
Reinventar mi ser de nuevo,
olvidar la mordedura del
acerbo ayer y remontar,
con los ojos bien abiertos,
una vez más el vuelo.
Porque el miedo todo lo pudre,
y asfixia y atenaza
bajo la misérrima asechanza
de una desbandada necesaria.
El prurito y la purulencia
de la aletargada conciencia
la aguijonean y abatanan.
Mas la frágil venda sobre las sienes
afincada, trenzada con balsámicas
-si bien, bienintencionadas- falacias
cauteriza las enconadas heridas
sin lograr verdaderamente sanarlas.