W.A.Mozart
Poeta recién llegado
La triste historia de Pietro el Bufón
De profesión cuenta cuentos
y hazmerreír por vocación,
soy suspiro a los cuatro vientos
y hoja seca por equivocación.
y hazmerreír por vocación,
soy suspiro a los cuatro vientos
y hoja seca por equivocación.
Por las calles de Venecia vago
al trote de un bohemio muerto,
me criaron una bruja y un mago
una era coja y el otro un tuerto.
al trote de un bohemio muerto,
me criaron una bruja y un mago
una era coja y el otro un tuerto.
Dicen que nací en un campanario
que en las fondas jugué a veces,
de niño soñaba ser corsario
y acabé aprendiz de cascanueces.
que en las fondas jugué a veces,
de niño soñaba ser corsario
y acabé aprendiz de cascanueces.
Por tanto me di a la escritura
de versos muertos y sinrazón,
la poesía es mi sepultura
mi nombre: Pietro el Bufón.
de versos muertos y sinrazón,
la poesía es mi sepultura
mi nombre: Pietro el Bufón.
Los que van a Venecia de paso
pretenden verme reír y cantar
pero no saben que éste payaso
tan sólo sabe de hacer llorar.
pretenden verme reír y cantar
pero no saben que éste payaso
tan sólo sabe de hacer llorar.
Al serme imposible sonreír
trenzo rimas al amor perdido,
versos y quintillas del vivir
cuentos de amor no correspondido.
trenzo rimas al amor perdido,
versos y quintillas del vivir
cuentos de amor no correspondido.
Aquellos que me quieren ver
miran a lo alto de una catedral,
relato cuentos del querer
bajo una máscara de carnaval.
miran a lo alto de una catedral,
relato cuentos del querer
bajo una máscara de carnaval.
Una vez conocí a una doncella
de ojos claros y pálida piel,
fulguraba como una estrella
y tenía los labios como la miel.
de ojos claros y pálida piel,
fulguraba como una estrella
y tenía los labios como la miel.
La moza, de buena herencia
tenía en los ojos la luz celestial,
y en sus labios la inocencia
de una flor que crece en un zarzal.
tenía en los ojos la luz celestial,
y en sus labios la inocencia
de una flor que crece en un zarzal.
Todos los martes al atardecer
paseaba en góndola por el río,
mientras yo escribía sin querer
poemas del amor y el hastío.
paseaba en góndola por el río,
mientras yo escribía sin querer
poemas del amor y el hastío.
Desde aquel mismo momento
la supe amar en silencio, callado,
escribí cien poemas al viento
de un bufón triste y enamorado.
la supe amar en silencio, callado,
escribí cien poemas al viento
de un bufón triste y enamorado.
Un buen día me pude enterar
de un secreto guardado con rigor:
a la dulce niña iban a casar
con un tirano y malvado señor.
de un secreto guardado con rigor:
a la dulce niña iban a casar
con un tirano y malvado señor.
Las estrellas desde aquella noche
lamentan no procurarla abrigo,
su silencio es el mismo broche
el mismo que mora conmigo.
lamentan no procurarla abrigo,
su silencio es el mismo broche
el mismo que mora conmigo.
No existirá cuento plañidero
ni poesía más triste y singular,
que aquella que guardo en el tintero
tan sólo de escucharla suspirar.
ni poesía más triste y singular,
que aquella que guardo en el tintero
tan sólo de escucharla suspirar.
Cada noche la escribiré un cuento
en forma de poema y canción,
y susurraré versos al viento
tan sólo para darla adoración.
en forma de poema y canción,
y susurraré versos al viento
tan sólo para darla adoración.
Entonces seré un pensamiento
de un murmullo quedo y olvidado,
pues nunca sabrá lo que siento
y tampoco lo que la he llorado.
de un murmullo quedo y olvidado,
pues nunca sabrá lo que siento
y tampoco lo que la he llorado.
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