Una tumba vacía puede decir todo o puede precisamente no decir nada.
En Agosto de 1869 fué enterrado en esta Ciudad una persona con el epitafio: "Aquí llace un desgraciado" Con una labración interesante en la cantera de su lápida: Dos plumas cruzadas.
Líneas interesantes Draco, que me hicieron pensar en ese poeta olvidado.
Un abrazo.