Marcelo Galliano
Poeta recién llegado
de Marcelo Galliano
Señor yo te agradezco por dármela una noche,
aunque no vuelva nunca y aunque jamás la vea,
no hallaré más fortuna: su cuerpo y su derroche;
luego de todo eso tu voluntad que sea.
La tuve entra mis brazos. Su boca con la mía
no pararon momento de buscar y tener,
jugué a que eso era eterno aunque muy bien sabía
que asomada la aurora todo iba a fenecer.
Gracias Señor por esos adorados instantes,
esas horas perfectas cuando fuimos amantes,
los minutos gloriosos en los que fui su abrigo.
Aunque me quede ahora la pena de extrañarla
o la esperanza pobre de llegar a esperarla
con el hueco cansado de un corazón mendigo.
_____________________________________
Poema registrado. Todos los derechos reservados
Se permite la reproducción citando al autor.
Contacto con el autor: marcelo_galliano@yahoo.com.ar
Señor yo te agradezco por dármela una noche,
aunque no vuelva nunca y aunque jamás la vea,
no hallaré más fortuna: su cuerpo y su derroche;
luego de todo eso tu voluntad que sea.
La tuve entra mis brazos. Su boca con la mía
no pararon momento de buscar y tener,
jugué a que eso era eterno aunque muy bien sabía
que asomada la aurora todo iba a fenecer.
Gracias Señor por esos adorados instantes,
esas horas perfectas cuando fuimos amantes,
los minutos gloriosos en los que fui su abrigo.
Aunque me quede ahora la pena de extrañarla
o la esperanza pobre de llegar a esperarla
con el hueco cansado de un corazón mendigo.
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