Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA VEJEZ
Vas huyendo hacia delante, y en tu huida,
sólo vejez llevas por alimento.
Cansada del camino polvoriento,
eres mártir del trabajo y de la vida.
Intentarás que no sangre tu herida;
navegas por una vida eclipsada;
el orgullo que guardas en la mirada
esconde tu alma rota y carcomida.
La juventud te expulsa y te arrebata
la dignidad que pides por justicia.
Solo esperas paciente esa sonata,
que le dé a tu existencia una caricia
Insensata juventud que abarata,
esa sabia vejez y su pericia.
Carmen Pacheco
Vas huyendo hacia delante, y en tu huida,
sólo vejez llevas por alimento.
Cansada del camino polvoriento,
eres mártir del trabajo y de la vida.
Intentarás que no sangre tu herida;
navegas por una vida eclipsada;
el orgullo que guardas en la mirada
esconde tu alma rota y carcomida.
La juventud te expulsa y te arrebata
la dignidad que pides por justicia.
Solo esperas paciente esa sonata,
que le dé a tu existencia una caricia
Insensata juventud que abarata,
esa sabia vejez y su pericia.
Carmen Pacheco