Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
La venganza de la Piedra
No ha sido por gusto estar en los caminos
lejanos y, escondido de Dios
Las doctrinas de la calle endurecieron mi
suave piel, la que antes tenía y ostentan
Yo fui la roca del sepulcro
fui aquella piedra en tus riñones,
fui el husped indeseable en el zapato
Yo fui el arma que rompió tu ventana
fui la víctima en la frente del gigante
yo fui a quien aplastó tu neomatico pinchado
Cuátos dedos me señalan y discriminan,
me aborrecen con inquina extrema
me patean y arrojan al abismo social
Solo he sido la reacción otrora de una acción irreversible.
Hoy los Oligofrénicos gobernantes solo me entierran, intentando sacarme de su vista, pues le soy oprobio constante.
Luego de yo haber sido
la manzana y ellos, el gusano que se alimentóde mí, y hoy me repudia hasta la muerte.
Ahora siento gusto en la venganza
que me evoca el sufrimiento tangible
porque las aguas de las ciudades me ven como
la fruta podrida de un huerto irónicamente más podrido aún.
De verdaderamente ser el futuro de una nación
es poco el protagonismo que me dan,
y mucho mi antagonismo social.
No ha sido por gusto estar en los caminos
lejanos y, escondido de Dios
Las doctrinas de la calle endurecieron mi
suave piel, la que antes tenía y ostentan
Yo fui la roca del sepulcro
fui aquella piedra en tus riñones,
fui el husped indeseable en el zapato
Yo fui el arma que rompió tu ventana
fui la víctima en la frente del gigante
yo fui a quien aplastó tu neomatico pinchado
Cuátos dedos me señalan y discriminan,
me aborrecen con inquina extrema
me patean y arrojan al abismo social
Solo he sido la reacción otrora de una acción irreversible.
Hoy los Oligofrénicos gobernantes solo me entierran, intentando sacarme de su vista, pues le soy oprobio constante.
Luego de yo haber sido
la manzana y ellos, el gusano que se alimentóde mí, y hoy me repudia hasta la muerte.
Ahora siento gusto en la venganza
que me evoca el sufrimiento tangible
porque las aguas de las ciudades me ven como
la fruta podrida de un huerto irónicamente más podrido aún.
De verdaderamente ser el futuro de una nación
es poco el protagonismo que me dan,
y mucho mi antagonismo social.