Destino,
¿Con que cruel balanza mesuras?
¿Que es para ti un justo castigo?
Razona, te ruego.
Comprendo y no desafío,
que clamaras ira contra mi.
Yo repudie al amor,
yo escupí a tu ley,
yo me regodee en el olvido.
Recibí tu castigo,
¡Incluso sangre mía bebiste!
Y grite dolor,
y la muerte pareció divino escondrijo.
Pero no caí,
no te tente.
Acepte tu rabia,
pese al bello canto de otro olvido.
Inconformista eres pues,
que consideras que aun mal pagado estas.
No contento con mi desdicha,
¡Te alzas reclamando venganza!
Le robas más amor a mi sangre,
luego das muerte a un desconocido.
Lo pintas todo de tragedia,
y la culpa le das a un ser querido.
¡Digo no a tu rabia!
¡Escupo en ti por derecho!
¡Aquí me alzo en contra tuya!
¡Esto ya no es justo castigo!
Fija en mi tu furia,
que más me hundo si deseas.
Pero no toques a mi sangre...
¡O encontraras la cólera de tu nombre!
Suerte tienes destino,
de que ni forma ni voz tienes.
Y acobardado estoy al no poder verte,
y es por eso que rebajo mi odio...
y te pido,
¡No!, te suplico...
Que solo en mi impongas tu suerte.
¿Con que cruel balanza mesuras?
¿Que es para ti un justo castigo?
Razona, te ruego.
Comprendo y no desafío,
que clamaras ira contra mi.
Yo repudie al amor,
yo escupí a tu ley,
yo me regodee en el olvido.
Recibí tu castigo,
¡Incluso sangre mía bebiste!
Y grite dolor,
y la muerte pareció divino escondrijo.
Pero no caí,
no te tente.
Acepte tu rabia,
pese al bello canto de otro olvido.
Inconformista eres pues,
que consideras que aun mal pagado estas.
No contento con mi desdicha,
¡Te alzas reclamando venganza!
Le robas más amor a mi sangre,
luego das muerte a un desconocido.
Lo pintas todo de tragedia,
y la culpa le das a un ser querido.
¡Digo no a tu rabia!
¡Escupo en ti por derecho!
¡Aquí me alzo en contra tuya!
¡Esto ya no es justo castigo!
Fija en mi tu furia,
que más me hundo si deseas.
Pero no toques a mi sangre...
¡O encontraras la cólera de tu nombre!
Suerte tienes destino,
de que ni forma ni voz tienes.
Y acobardado estoy al no poder verte,
y es por eso que rebajo mi odio...
y te pido,
¡No!, te suplico...
Que solo en mi impongas tu suerte.
::