Laura Tolkien
Poeta fiel al portal
Sensual, impredecible
El dios del sexo y la belleza
Cautivador e imponente
El emperador de los placeres y los sentidos
Eres protagonista de fantasías de cortesanas y doncellas.
Arrogante y encantador
Has asaltado mil corazones
Inspirado a artistas frustrados
Con tu sonrisa y ego has conquistado el mundo
Ahora, estas aquí
Sentado en algún lugar de tu imperio
Con la humildad marcada en tu semblante
Y lágrimas en los ojos
Como un niño abandonado
Alguien ha herido tu orgullo.
Tú, que con tu beldad y encanto
Fuiste amado y aclamado como un dios
Ahora eres rechazado.
Una prostituta
De burdeles y calles de perdición
La más vulgar de todas las rameras
Se burló de ti
Desarmó tu ego
Y se alejó con una sonrisa.
¿De que sirve tanta belleza?
¿De que sirve ser un narciso si al final
Alguien te bajará de tu nube de sueño egocéntrico?
Sigues siendo todo
Sin ser nada
La vida siempre da golpes de pecho
Y arroja al suelo cuando al fin tocas el cielo
Y aunque tu belleza sigue intacta
Y tus encantos aún permanecen
Aunque sigues despertando deseos,
No puedes evitar
A veces detenerte en la calle
Y recordar con una sonrisa
A aquella joven que se mofó de tu belleza
Aquella dama de basureros
Ataviada de parches y jirones
Escoltada por ratones
Aquel ángel vulgar pero a la vez divino
Sin cadenas
Sin máscaras
La reina de los olvidados
La Venus de los burdeles.
El dios del sexo y la belleza
Cautivador e imponente
El emperador de los placeres y los sentidos
Eres protagonista de fantasías de cortesanas y doncellas.
Arrogante y encantador
Has asaltado mil corazones
Inspirado a artistas frustrados
Con tu sonrisa y ego has conquistado el mundo
Ahora, estas aquí
Sentado en algún lugar de tu imperio
Con la humildad marcada en tu semblante
Y lágrimas en los ojos
Como un niño abandonado
Alguien ha herido tu orgullo.
Tú, que con tu beldad y encanto
Fuiste amado y aclamado como un dios
Ahora eres rechazado.
Una prostituta
De burdeles y calles de perdición
La más vulgar de todas las rameras
Se burló de ti
Desarmó tu ego
Y se alejó con una sonrisa.
¿De que sirve tanta belleza?
¿De que sirve ser un narciso si al final
Alguien te bajará de tu nube de sueño egocéntrico?
Sigues siendo todo
Sin ser nada
La vida siempre da golpes de pecho
Y arroja al suelo cuando al fin tocas el cielo
Y aunque tu belleza sigue intacta
Y tus encantos aún permanecen
Aunque sigues despertando deseos,
No puedes evitar
A veces detenerte en la calle
Y recordar con una sonrisa
A aquella joven que se mofó de tu belleza
Aquella dama de basureros
Ataviada de parches y jirones
Escoltada por ratones
Aquel ángel vulgar pero a la vez divino
Sin cadenas
Sin máscaras
La reina de los olvidados
La Venus de los burdeles.