joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Que maravillosa palabra si de hechos se acompaña!,
y cual devaluada está en la época actual, que
hemos llegado a confundir el favor con el regalo,
en esta sociedad tan cruel del dinero y el poder;
que margina o encumbra a un ciudadano,
no por su valía u honradez, si no por lo que
se saca de él.
Siempre hablando de los amigos y la amistad
cuando de fiesta se está, y olvidándose de esta
al momento en que la desgracia o desventura
se cuela por nuestra puerta;
los amigos de verdad no se cambian de chaqueta,
la tienen para sin imposición o compromiso prestarla,
o darla cuando la situación así lo aconseja.
¡Amistad y fidelidad!, no son virtudes humanas
en la era del bienestar y el derroche,
en la que nuestro amigo más querido y admirado
es nuestro coche, los hay de tamaños y potencias diferentes,
y de variados colores, pero en común todos ellos
nos tienen a los usuarios cosidos a deudas e imposiciones.
Deberíamos aprender de nuestros amigos los canes,
¡eso sí que es amistad!, y no la que aparentamos
muchos de los que decimos pertenecer al género humano;
siempre los tenemos dispuestos y esperando nuestra orden,
para ellos lo importante es ver a su amo contento,
son los más agradecidos y sin pedirnos nada a cambio,
orgullosos y contentos los tenemos cuando juntos paseamos,
con su correa en el cuello y su rabito estirado,
y al lado de quien para él es su mejor aliado,
aquel a quien nunca abandonara, aunque sea abandonado.
Si estás pensando en buscar un amigo de verdad,
de esos que cuando lo llamas a tu lado siempre esta,
olvídate de un humano que al final te engañara,
la solución es muy sencilla y fácil de conseguir,
solo tienes que adoptar uno de los muchos canes
que abandonados y solos pululan por ahí,
seguro que si los llamas y los tratas con cariño,
alguno de los llamados por él serás tú adoptado
como si fueras de nuevo un niño.
joanmoypra/2011
y cual devaluada está en la época actual, que
hemos llegado a confundir el favor con el regalo,
en esta sociedad tan cruel del dinero y el poder;
que margina o encumbra a un ciudadano,
no por su valía u honradez, si no por lo que
se saca de él.
Siempre hablando de los amigos y la amistad
cuando de fiesta se está, y olvidándose de esta
al momento en que la desgracia o desventura
se cuela por nuestra puerta;
los amigos de verdad no se cambian de chaqueta,
la tienen para sin imposición o compromiso prestarla,
o darla cuando la situación así lo aconseja.
¡Amistad y fidelidad!, no son virtudes humanas
en la era del bienestar y el derroche,
en la que nuestro amigo más querido y admirado
es nuestro coche, los hay de tamaños y potencias diferentes,
y de variados colores, pero en común todos ellos
nos tienen a los usuarios cosidos a deudas e imposiciones.
Deberíamos aprender de nuestros amigos los canes,
¡eso sí que es amistad!, y no la que aparentamos
muchos de los que decimos pertenecer al género humano;
siempre los tenemos dispuestos y esperando nuestra orden,
para ellos lo importante es ver a su amo contento,
son los más agradecidos y sin pedirnos nada a cambio,
orgullosos y contentos los tenemos cuando juntos paseamos,
con su correa en el cuello y su rabito estirado,
y al lado de quien para él es su mejor aliado,
aquel a quien nunca abandonara, aunque sea abandonado.
Si estás pensando en buscar un amigo de verdad,
de esos que cuando lo llamas a tu lado siempre esta,
olvídate de un humano que al final te engañara,
la solución es muy sencilla y fácil de conseguir,
solo tienes que adoptar uno de los muchos canes
que abandonados y solos pululan por ahí,
seguro que si los llamas y los tratas con cariño,
alguno de los llamados por él serás tú adoptado
como si fueras de nuevo un niño.
joanmoypra/2011