Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La vida prehistórica
Desde la ventana,
equilibrando el abismo
con el destiempo,
mareas de aguas profundas
emprenden tareas perfectas
de iris y sombras.
Entre los ocasos y duelos,
junto a los ríos dorados
y llantos de plata,
los despechos amamantan
genocidios impuestos
sobre las cabezas volubles,
que impetuosas se alzan
en los altares del cielo.
Los destinos aplauden
la informe dolencia asesina.
Nada es poco ni mucho,
todo me cabe en la palma
de encuentros tranquilos
y nervios cobardes.
Los agrios tropiezos
que agrietan y duelen,
en residuos de tierras y lunas
germinan el bosque de sangre
con la bestia que gruñe
y estornuda palabras.
Quizá un pobre entienda
el mensaje de voluntad
recriminada por la falaz
apuesta de la resignación
hacia un futuro
que sólo pertenece
a la prehistórica vida.
Desde la ventana,
equilibrando el abismo
con el destiempo,
mareas de aguas profundas
emprenden tareas perfectas
de iris y sombras.
Entre los ocasos y duelos,
junto a los ríos dorados
y llantos de plata,
los despechos amamantan
genocidios impuestos
sobre las cabezas volubles,
que impetuosas se alzan
en los altares del cielo.
Los destinos aplauden
la informe dolencia asesina.
Nada es poco ni mucho,
todo me cabe en la palma
de encuentros tranquilos
y nervios cobardes.
Los agrios tropiezos
que agrietan y duelen,
en residuos de tierras y lunas
germinan el bosque de sangre
con la bestia que gruñe
y estornuda palabras.
Quizá un pobre entienda
el mensaje de voluntad
recriminada por la falaz
apuesta de la resignación
hacia un futuro
que sólo pertenece
a la prehistórica vida.