La vida se me fue entre las manos el día en que ella me traiciono y tú me rechazaste.
Las estrellas de azúcar que adornaban el cielo, se disolvieron con la espesa lluvia de mis lágrimas.
Y yo sentí, odie, llore, sufrí.
Sufrí la perdida de algo que nunca fue mío.
La realidad me atormentaba convirtiéndome en una sombra mas entre las zarzamoras.
Cabe un pozo y enterré mis sueños.
Colgué en un árbol mis esperanzas para que el viento de otoño entre gritos se las llevará.
Y cada ves que sus labios se unían. Mis manos temblaban, mí cuerpo entero lo hacia, deseando no caer en pedazos caminaba lentamente contra el viento calido, lejos, hacia un lugar en donde mi corazón no sintiera.
Las estrellas de azúcar que adornaban el cielo, se disolvieron con la espesa lluvia de mis lágrimas.
Y yo sentí, odie, llore, sufrí.
Sufrí la perdida de algo que nunca fue mío.
La realidad me atormentaba convirtiéndome en una sombra mas entre las zarzamoras.
Cabe un pozo y enterré mis sueños.
Colgué en un árbol mis esperanzas para que el viento de otoño entre gritos se las llevará.
Y cada ves que sus labios se unían. Mis manos temblaban, mí cuerpo entero lo hacia, deseando no caer en pedazos caminaba lentamente contra el viento calido, lejos, hacia un lugar en donde mi corazón no sintiera.