En una noche de primavera,
cuando la hora llegó de mirarlas,
luna llena y estrellas,
ya las conocia...
¿ Qué es la vida ?... pregunté a la luna.
Y me contestó:
<<La vida no es sino puertas que se abren sobre salas vacias,
de cuyo interior no se recuerda más que la amargura del olvido.>>
Mi mente se revolvía de un pensamiento a otro.
Que fácil sería todo,
si tu fueras amarga,
y si la sala que abrí,
estuviera del todo vacía.
cuando la hora llegó de mirarlas,
luna llena y estrellas,
ya las conocia...
¿ Qué es la vida ?... pregunté a la luna.
Y me contestó:
<<La vida no es sino puertas que se abren sobre salas vacias,
de cuyo interior no se recuerda más que la amargura del olvido.>>
Mi mente se revolvía de un pensamiento a otro.
Que fácil sería todo,
si tu fueras amarga,
y si la sala que abrí,
estuviera del todo vacía.