Irma Recio Lopez
Poeta recién llegado
Las muchas chozas se apiñan,
en la indignidad inmersas;
guarida exacta del hambre,
del dolor y la pobreza.
Techos de cartón y lata,
pared de barro mezquino,
los ranchos del pobrerío
a orillas de los caminos.
Los niños juegan descalzos
junto a los perros dormidos,
los cachorros van hambrientos
mas los perros, ya han comido.
En cada vida una historia
de mansedumbre y silencio,
los acosa hasta la tumba
la impotencia del... ¡no puedo!
en la indignidad inmersas;
guarida exacta del hambre,
del dolor y la pobreza.
Techos de cartón y lata,
pared de barro mezquino,
los ranchos del pobrerío
a orillas de los caminos.
Los niños juegan descalzos
junto a los perros dormidos,
los cachorros van hambrientos
mas los perros, ya han comido.
En cada vida una historia
de mansedumbre y silencio,
los acosa hasta la tumba
la impotencia del... ¡no puedo!
::Siento una culpa ajena, que no es del todo ajena y de allí surge el dolor.