Ania Kupuri
Poeta recién llegado
¿Por qué le fuiste fiel a pesar de todo?
Ahora te digo adiós.
Me enamoré de tu rostro impávido
de tu cintura dorada
de tu voz a la montaña de rosas.
¡De tus lágrimas por él!
Te dejo hoy.
Mis manos como gaviotas
tocaron un mundo de tentación
envueltas en sonrisas
para ti, para tus soledades.
¡Luché contra un muerto!
¿Por qué le fuiste fiel a pesar de todo?
De vida te di mi vida.
Yo que renazco de la temeraria
fuerza de un amor real.
Espere callado y a gritos
tu asertiva respuesta a mi tesoro
a mis ganas de sentirme
vivo como nunca en tus abrazos.
Pero te volviste muda y ciega
a mis andanzas, colgaste del cielo
tu mirada fúnebre, recordando
aquel amor que ahora es mortaja.
Que se deshace en la tierra
entre guiso de larvas inmensas.
Tan inmensas con este sentir…
Ahora te digo adiós y muero
como aquel a quién tu corazón reclama.
¡Muerto soy también!
Lejos de tu dulzura amarga
Porqué le fuiste fiel, a pesar de todo.
©
Ahora te digo adiós.
Me enamoré de tu rostro impávido
de tu cintura dorada
de tu voz a la montaña de rosas.
¡De tus lágrimas por él!
Te dejo hoy.
Mis manos como gaviotas
tocaron un mundo de tentación
envueltas en sonrisas
para ti, para tus soledades.
¡Luché contra un muerto!
¿Por qué le fuiste fiel a pesar de todo?
De vida te di mi vida.
Yo que renazco de la temeraria
fuerza de un amor real.
Espere callado y a gritos
tu asertiva respuesta a mi tesoro
a mis ganas de sentirme
vivo como nunca en tus abrazos.
Pero te volviste muda y ciega
a mis andanzas, colgaste del cielo
tu mirada fúnebre, recordando
aquel amor que ahora es mortaja.
Que se deshace en la tierra
entre guiso de larvas inmensas.
Tan inmensas con este sentir…
Ahora te digo adiós y muero
como aquel a quién tu corazón reclama.
¡Muerto soy también!
Lejos de tu dulzura amarga
Porqué le fuiste fiel, a pesar de todo.
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