sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La voz que se oye en el alba es tan discreta como brillante, pero al llegar a la noche duerme como un niño cuando la noche le cierra los palpados y le dice que duerma para que vea a los sueños, la voz es pausada, habita la luz en las frases para que la madre luna acueste a sus otras hijas que son las estrellas y estas duerman para sacarle una sonrisa a la mañana cuando amanezca por el día y vuelva a llegar la noche para dormir a los poetas mientras que sueñan inspirados para ver a la luna como vuelve a cantar la nana a las estrellas y estas vuelven a despertar al día y el alba que es muy listo vuelve a sonreír en la cercanía suya brindando con el corazón de su padre que es el sol.