Las risas ya no vuelven a nacer,
el llanto sueña con volver,
y la vida ya no desea existir,
porque el mundo ya no tiene cielo,
y el cielo ya no tiene sol,
que escribe en mi alma los días que no pasan
y los segundos que nos dan a conocer,
que ya no quieren pasar.
Recuerdo aquel día en el cual pensé que existía,
que no era una fantasía,
que yo era real.
Solo el pasar de las sombras,
ilumina mi caminar,
que se hace extenso
en las murallas de la soledad,
que se aferran a mi paso sin descanzar.
el llanto sueña con volver,
y la vida ya no desea existir,
porque el mundo ya no tiene cielo,
y el cielo ya no tiene sol,
que escribe en mi alma los días que no pasan
y los segundos que nos dan a conocer,
que ya no quieren pasar.
Recuerdo aquel día en el cual pensé que existía,
que no era una fantasía,
que yo era real.
Solo el pasar de las sombras,
ilumina mi caminar,
que se hace extenso
en las murallas de la soledad,
que se aferran a mi paso sin descanzar.