Cesar Arturo
Poeta recién llegado
Dulces murmullos salían de sus labios
como fuego sin freno, al fin sentí el sabor
de sus besos, sus labios carmín fueron la
chispa de una carne indomable que despertó
encima de mis bordes sin versos.
Amor que eres dueña de mis pasiones
y ajena a mis pensares, os invito a estrenar
mis brazos para abrazar ¡piedad os pido! y clemencia exijo.
Atrévete a quedar atrapada en la cárcel de mis
pensares, que estoy lleno de perdiciones y lleno de pensares
acompañadme a estrenar sus tiernos labios indomables
abráseme con pasión y ardiente ternura
que por tí probare sus besos y las convertiré en locuras.
(Segundo Pétalo para un Amor Solitario)César Arturo.
como fuego sin freno, al fin sentí el sabor
de sus besos, sus labios carmín fueron la
chispa de una carne indomable que despertó
encima de mis bordes sin versos.
Amor que eres dueña de mis pasiones
y ajena a mis pensares, os invito a estrenar
mis brazos para abrazar ¡piedad os pido! y clemencia exijo.
Atrévete a quedar atrapada en la cárcel de mis
pensares, que estoy lleno de perdiciones y lleno de pensares
acompañadme a estrenar sus tiernos labios indomables
abráseme con pasión y ardiente ternura
que por tí probare sus besos y las convertiré en locuras.
(Segundo Pétalo para un Amor Solitario)César Arturo.
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