BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es el sufrimiento de la espalda
en su corriente simultánea, donde
dormitan los peces amarillos que
ejercen su presión, de lóbregos
síntomas especulares. Las hipótesis
resuelven el meditabundo oráculo.
Los sueños omiten la brusca realidad.
El sol salta y percibe un músculo deteriorado.
Mientras, los labios emiten su lascivo sonido.
No, no es el dolor de abdomen, tampoco,
el que proporciona el seno y el coseno sin sexo,
el álgebra de las mentiras proyectadas y las hipocresías.
Lo que funciona, lo que atrapa insectos
entre las bombillas aéreas, es el sustento
de una familia, de un corazón insurgente,
o de una moda en que la sombra es cuerpo
y el cuerpo, nada-.
©
en su corriente simultánea, donde
dormitan los peces amarillos que
ejercen su presión, de lóbregos
síntomas especulares. Las hipótesis
resuelven el meditabundo oráculo.
Los sueños omiten la brusca realidad.
El sol salta y percibe un músculo deteriorado.
Mientras, los labios emiten su lascivo sonido.
No, no es el dolor de abdomen, tampoco,
el que proporciona el seno y el coseno sin sexo,
el álgebra de las mentiras proyectadas y las hipocresías.
Lo que funciona, lo que atrapa insectos
entre las bombillas aéreas, es el sustento
de una familia, de un corazón insurgente,
o de una moda en que la sombra es cuerpo
y el cuerpo, nada-.
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