Madeline
Poeta asiduo al portal
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Un sensible poeta
trepitante de amor
y de ternura
quiso escribir un verso
y escribir en el cofre
de su musa
su gran caudal
de amor hecho poesía.
Recorrió como un rayo,
el universo...
salpicado de estrellas,
y soles vagabundos...
y admiró el sol naciente
coronado de vida
cuando rompió ímponente,
la noche y su negrura.
El rupor vespertino de un crepusculo,
en ciernes coloreó sus mejillas y arebató,
un suspiro de nostalgia y de besos
a la luz de la luna.
Más su verso callaba frío e indiferente
y la musa dormida soñaba con si río
de amor hecho poesía.
Brilló entonces la luz en una humilde ecena,
un cuatro recortado entre el cielo y la tierra
bañado de rocío y flores de azucenas.
Un sillón de madera suavemente ocilaba
y una canción de cuna el silencio rasgaba
Arru rru mi niño...
Arru rru mi amor...
Duérmete pedazo de mi corazón.
Una madre inclinada
a su hijo amamantaba...
Sus pechos manantiales
de savia derramada
fundían cielo y tierra,
en divinal estampa.
Su mirar reflejaba el sol,
de la mañana
covirtiendose en altar aquella,
humilde estancia.
El fruto de su entraña,
de aureolacoronado
succinaba goloso el néctar
que manaba abundante y suplime
en libación sagrada.
Se detuvo el poeta ante la sacra ecena.
La musa estemecida contemplaba y reía
navegando en un río de amor echo poesía.
La madre ajena a todo,destilaba dulzura
dando gracias a Dios por la herencia divina
por el capullo tierno que su pecho fundía
uniendo cielo y tierra...
igual que hizo María.
madeline
]
Un sensible poeta
trepitante de amor
y de ternura
quiso escribir un verso
y escribir en el cofre
de su musa
su gran caudal
de amor hecho poesía.
Recorrió como un rayo,
el universo...
salpicado de estrellas,
y soles vagabundos...
y admiró el sol naciente
coronado de vida
cuando rompió ímponente,
la noche y su negrura.
El rupor vespertino de un crepusculo,
en ciernes coloreó sus mejillas y arebató,
un suspiro de nostalgia y de besos
a la luz de la luna.
Más su verso callaba frío e indiferente
y la musa dormida soñaba con si río
de amor hecho poesía.
Brilló entonces la luz en una humilde ecena,
un cuatro recortado entre el cielo y la tierra
bañado de rocío y flores de azucenas.
Un sillón de madera suavemente ocilaba
y una canción de cuna el silencio rasgaba
Arru rru mi niño...
Arru rru mi amor...
Duérmete pedazo de mi corazón.
Una madre inclinada
a su hijo amamantaba...
Sus pechos manantiales
de savia derramada
fundían cielo y tierra,
en divinal estampa.
Su mirar reflejaba el sol,
de la mañana
covirtiendose en altar aquella,
humilde estancia.
El fruto de su entraña,
de aureolacoronado
succinaba goloso el néctar
que manaba abundante y suplime
en libación sagrada.
Se detuvo el poeta ante la sacra ecena.
La musa estemecida contemplaba y reía
navegando en un río de amor echo poesía.
La madre ajena a todo,destilaba dulzura
dando gracias a Dios por la herencia divina
por el capullo tierno que su pecho fundía
uniendo cielo y tierra...
igual que hizo María.
madeline
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