El peso de la Luna
Poeta recién llegado
Robaste el brillo de la noche,
lo mezclaste con mi piel,
y ahora soy fuego y sombra,
un presagio de tu piel.
La luna llora en mi almohada,
porque sabe que mentiste,
que juraste eternidad
y solo fuiste cicatriz.
Tus besos eran flechas
con punta de dulzura,
pero la miel se volvió hielo
y la herida… todavía dura.
¿Por qué te llevaste el cielo
si ya tenías mis estrellas?
Ahora la luna me vigila,
callada, como si supiera.
Y aunque el tiempo intente
borrar tu nombre de mi boca,
sé que en las noches largas,
tu recuerdo me devora.
lo mezclaste con mi piel,
y ahora soy fuego y sombra,
un presagio de tu piel.
La luna llora en mi almohada,
porque sabe que mentiste,
que juraste eternidad
y solo fuiste cicatriz.
Tus besos eran flechas
con punta de dulzura,
pero la miel se volvió hielo
y la herida… todavía dura.
¿Por qué te llevaste el cielo
si ya tenías mis estrellas?
Ahora la luna me vigila,
callada, como si supiera.
Y aunque el tiempo intente
borrar tu nombre de mi boca,
sé que en las noches largas,
tu recuerdo me devora.