juce86
Poeta recién llegado
Dime destino mío a que se debe este dolor?
porque al ver al cielo veo estremecer el sol?
sin la brisa que roce en mi piel,
y la luz que ilumina mi ser.
Se ha perdido hoy el encanto de nacer,
con dulces poemas que llegó el amanecer,
sin tener sentido a la existencia,
cuando vi llorar a mi bella doncella.
Sus ojos eran como una fuente de agua viva,
que roseaban al suelo como un río que busca el mar,
la expresión demostraba mucho dolor y pena,
porque no fue concedida la petición dada.
Ven junto a mi corazón, hoy te consolaré con todo mi amor,
quiero que sientas el fluir de mi vida,
y darte de nuevo la bella sonrisa,
y renacer el fuego que avivas en mi corazón.
Tus lágrimas de cristales añoran a mi alma,
llena y purifica mi espíritu enamorado,
con saber que ahora y jamás quedaré decepcionado,
junta tu pecho con el mío y hagamos que nuestros corazones sean un latido.
Con suaves melodías que da a cada instante,
sentir la frescura de tu alma y el fuego de tu pasión,
con resolver el enigma que hay en mi corazón,
de saber que vi las lágrimas de cristales.
Julio Cesar Serrano Zavala
porque al ver al cielo veo estremecer el sol?
sin la brisa que roce en mi piel,
y la luz que ilumina mi ser.
Se ha perdido hoy el encanto de nacer,
con dulces poemas que llegó el amanecer,
sin tener sentido a la existencia,
cuando vi llorar a mi bella doncella.
Sus ojos eran como una fuente de agua viva,
que roseaban al suelo como un río que busca el mar,
la expresión demostraba mucho dolor y pena,
porque no fue concedida la petición dada.
Ven junto a mi corazón, hoy te consolaré con todo mi amor,
quiero que sientas el fluir de mi vida,
y darte de nuevo la bella sonrisa,
y renacer el fuego que avivas en mi corazón.
Tus lágrimas de cristales añoran a mi alma,
llena y purifica mi espíritu enamorado,
con saber que ahora y jamás quedaré decepcionado,
junta tu pecho con el mío y hagamos que nuestros corazones sean un latido.
Con suaves melodías que da a cada instante,
sentir la frescura de tu alma y el fuego de tu pasión,
con resolver el enigma que hay en mi corazón,
de saber que vi las lágrimas de cristales.
Julio Cesar Serrano Zavala