AzUrA
Poeta recién llegado
Me resbalo por el mundo como lluvia,
halando cada pedazo de piel
con la firme idea de conseguir mi dolor...
adentrándome pude encontrar ríos de lágrimas sedientas,
tan inertes, que sólo se hacia líquida la gota que daba placer al corazón
sin saber, la agonía diaria del sufrimiento
eternidades convertidas en segundos...
ojos lluviosos observan la avalancha de la piel
tratando de curar las heridas con lo único
que los hace sentir vivos... o muertos...
Mátame sin contemplarme
tortura alargante de vida
mis miradas poseedoras de recuerdos robados de historias
sensaciones de voces hablándome al oído,
suspiros sofocados
y de manos asfixiando mi corazón
secando cada sentimiento
volviendo polvo los restos
esparcidos en mis ojos por la suave brisa de su alma
cerciorándose de que mi única angustia sea ver el infinito,
profundo...
sin vuelta...
sola...
con frío...
sin mente...
solo escuchar...
Giro, giro y giro..
este terremoto interno abre grietas irrecuperables a mi alma
abismos, gritos en el silencio...
envuelta en el capullo de la noche
cierro mis ojos... La tierra se conecta..
De las cenizas renacen viejos tiempos, viejos retratos,
antiguas alegrías que reverdecen el valle de la ilusión
tal cual lo hace un fénix después de su muerte..
Es la maravilla de la Naturaleza,
desde lo recóndito de su ser,
el sentimiento emerge dando vida otra vez.
halando cada pedazo de piel
con la firme idea de conseguir mi dolor...
adentrándome pude encontrar ríos de lágrimas sedientas,
tan inertes, que sólo se hacia líquida la gota que daba placer al corazón
sin saber, la agonía diaria del sufrimiento
eternidades convertidas en segundos...
ojos lluviosos observan la avalancha de la piel
tratando de curar las heridas con lo único
que los hace sentir vivos... o muertos...
Mátame sin contemplarme
tortura alargante de vida
mis miradas poseedoras de recuerdos robados de historias
sensaciones de voces hablándome al oído,
suspiros sofocados
y de manos asfixiando mi corazón
secando cada sentimiento
volviendo polvo los restos
esparcidos en mis ojos por la suave brisa de su alma
cerciorándose de que mi única angustia sea ver el infinito,
profundo...
sin vuelta...
sola...
con frío...
sin mente...
solo escuchar...
Giro, giro y giro..
este terremoto interno abre grietas irrecuperables a mi alma
abismos, gritos en el silencio...
envuelta en el capullo de la noche
cierro mis ojos... La tierra se conecta..
De las cenizas renacen viejos tiempos, viejos retratos,
antiguas alegrías que reverdecen el valle de la ilusión
tal cual lo hace un fénix después de su muerte..
Es la maravilla de la Naturaleza,
desde lo recóndito de su ser,
el sentimiento emerge dando vida otra vez.