Flor de Lys
Poeta adicto al portal
Olvidando las sonrisas
de las que una vez fueron cómplices
surgieron los recuerdos
que se hacinaban en las pupilas,
humedeciendo el rostro
de sentidas lágrimas
que lastimaban y ahogaban el corazón.
Una a una fueron derramandose...
A cada una de ellas
le acompañaban una ilusión,
un sueño,
un suspiro por cada uno
de los mágicos momentos
de los que fueron testigos.
Caían y suspiraba,
al tiempo,
que las heridas cicatrizaban,
olvidando el daño
que al caer causaban.
Cada lágrima derramada
se convirtio en una dulce
y feliz morada,
de otro corazón
que impaciente le esperaba.
Cuando las lágrimas,
una a una se fueron secando
la ausencia del ser amado
se fue olvidando,
reapareciendo en su rostro de nuevo,
la alegría por un acendrado amor.
Y así es,
como la vida te quita y te da,
pero nunca olvides
que cada pequeña cicatriz fortalece.
Por lo que un día crees morir,
sólo será un recuerdo
que quedará perenne en ti.
Una lección...
que te guiará a tu próximo destino.
de las que una vez fueron cómplices
surgieron los recuerdos
que se hacinaban en las pupilas,
humedeciendo el rostro
de sentidas lágrimas
que lastimaban y ahogaban el corazón.
Una a una fueron derramandose...
A cada una de ellas
le acompañaban una ilusión,
un sueño,
un suspiro por cada uno
de los mágicos momentos
de los que fueron testigos.
Caían y suspiraba,
al tiempo,
que las heridas cicatrizaban,
olvidando el daño
que al caer causaban.
Cada lágrima derramada
se convirtio en una dulce
y feliz morada,
de otro corazón
que impaciente le esperaba.
Cuando las lágrimas,
una a una se fueron secando
la ausencia del ser amado
se fue olvidando,
reapareciendo en su rostro de nuevo,
la alegría por un acendrado amor.
Y así es,
como la vida te quita y te da,
pero nunca olvides
que cada pequeña cicatriz fortalece.
Por lo que un día crees morir,
sólo será un recuerdo
que quedará perenne en ti.
Una lección...
que te guiará a tu próximo destino.