Osleoje
Poeta recién llegado
Apiádate de mí Señor,
no me hagas sufrir,
no me hagas sufrir Señor,
ya no quiero vivir.
Para que vivir,
si lo que amé,
se me fue,
se esfumó,
como el humo de la chimenea.
Ahora solo lloro,
por ti mi dulce amada,
sé que será difícil,
seguir como si nada.
Apiádate de mí Señor,
déjame caer en llanto,
no me hagas sufrir Señor,
¿Por qué la quiero tanto?
Si una lágrima,
indica dolor,
¿Cuánto dolor?
habrá en mi alma.
Alguien podrá contar,
¿Cuántas lágrimas contará?
pasarán diez,
veinte o treinta,
pero no llegará a la conclusión,
pues dolor,
es lo que me sobra en el alma,
y lágrima,
brota de mis ojos con calma.
Apiádate de mí Señor,
déjame verla nuevamente,
no me hagas sufrir Señor,
quiero despedirme eternamente.
no me hagas sufrir,
no me hagas sufrir Señor,
ya no quiero vivir.
Para que vivir,
si lo que amé,
se me fue,
se esfumó,
como el humo de la chimenea.
Ahora solo lloro,
por ti mi dulce amada,
sé que será difícil,
seguir como si nada.
Apiádate de mí Señor,
déjame caer en llanto,
no me hagas sufrir Señor,
¿Por qué la quiero tanto?
Si una lágrima,
indica dolor,
¿Cuánto dolor?
habrá en mi alma.
Alguien podrá contar,
¿Cuántas lágrimas contará?
pasarán diez,
veinte o treinta,
pero no llegará a la conclusión,
pues dolor,
es lo que me sobra en el alma,
y lágrima,
brota de mis ojos con calma.
Apiádate de mí Señor,
déjame verla nuevamente,
no me hagas sufrir Señor,
quiero despedirme eternamente.