Anibal Caraballo
Poeta recién llegado
Torrentes de lagrimas son tus madrugadas
que despiertan a la sombra que delira
cual senil rocio que inunda la maÑana
y lava su rostro el sol descuarnecido.
Solloza el alma extraviada en la penumbra
cuando la inocencia embriagada incita a la calma
y llora en silencio el sonido del viento
donde se postra el verdor de tuas labios ausentes.
Muerde su lengua la muerte de una flor
ahogados en perlas cabalgan sus petalos mojados
cuando cantan con lloros alegres los mortales.
Recuerdos ignorados trepan su sepultura
y vuelan sus lagrimas con alas gallardas
sabiendo que adormece al tiempo apostado.
que despiertan a la sombra que delira
cual senil rocio que inunda la maÑana
y lava su rostro el sol descuarnecido.
Solloza el alma extraviada en la penumbra
cuando la inocencia embriagada incita a la calma
y llora en silencio el sonido del viento
donde se postra el verdor de tuas labios ausentes.
Muerde su lengua la muerte de una flor
ahogados en perlas cabalgan sus petalos mojados
cuando cantan con lloros alegres los mortales.
Recuerdos ignorados trepan su sepultura
y vuelan sus lagrimas con alas gallardas
sabiendo que adormece al tiempo apostado.