Arnet Fatheb Grothen
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin que le pudiera ver
entre las frías sombras,
sin que una primavera
toque mis labios
y murmurara el sentimiento del alma
y el calor del invierno,
la noche me dirigió
su última mirada
honda y profunda.
Como tres puñaladas
que atraviesan mi cuerpo
y abre grandes manantiales en la aurora
de una noche pálida que despierta
y elimina al tiempo,
para volver a ser lo que ha sido
un suspiro de alegría incierta
y un recodo de amor en el olvido.
14 miradas de sol, luna y eternidad. 1996.
poema 2/14
entre las frías sombras,
sin que una primavera
toque mis labios
y murmurara el sentimiento del alma
y el calor del invierno,
la noche me dirigió
su última mirada
honda y profunda.
Como tres puñaladas
que atraviesan mi cuerpo
y abre grandes manantiales en la aurora
de una noche pálida que despierta
y elimina al tiempo,
para volver a ser lo que ha sido
un suspiro de alegría incierta
y un recodo de amor en el olvido.
14 miradas de sol, luna y eternidad. 1996.
poema 2/14
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