Roy Dávatoc
Poeta asiduo al portal
Estamos por aquí
soñando
un poquito
y volveré a mi cama
triste
de quejidos
que se arañan,
que se hincan
sobre la sombra
de las carnes
remendadas;
jugarán las yemas
de mis labios,
escaldados oídos
no podrán evadir
mi voz que carcome,
que aletarga
sus gritos de soledad;
entonces
sobre tu piel caerá
el perfume de mi voz
que no sabrás.