mert ekert
Poeta recién llegado
He regado los jardines de sentimientos ocultos con mis lágrimas,
ante el alma cuya verdad está alojada en lo más profundo abismo del ser,
percibo tus sentidos abstractos y el aroma de jazmín marchito.
El jardín florece entre espinas e insectos,
aún no he podido entender a pesar de los años que han pasado el silencio que te
ha envuelto
eternamente y he buscado la forma de seguir,
pero la única solución es hundirme en el silencio para estar a un lado tuyo.
Esa calma que ha construido su casa con dolor,
es un dulce dolor terrenal fluido de la materia viva,
cuyo entendimiento es corto e insípido.
La rosa florece bajo la luna invernal,
es un sentimiento inocuo de placer corrompido;
rojo es el manto de la noche,
aún me hace pensar en la procreación nocturna que nunca llegara.
La multitud es extraña cuando no conoce el llanto de la sinceridad:
la soledad en las alas del silencio.
ante el alma cuya verdad está alojada en lo más profundo abismo del ser,
percibo tus sentidos abstractos y el aroma de jazmín marchito.
El jardín florece entre espinas e insectos,
aún no he podido entender a pesar de los años que han pasado el silencio que te
ha envuelto
eternamente y he buscado la forma de seguir,
pero la única solución es hundirme en el silencio para estar a un lado tuyo.
Esa calma que ha construido su casa con dolor,
es un dulce dolor terrenal fluido de la materia viva,
cuyo entendimiento es corto e insípido.
La rosa florece bajo la luna invernal,
es un sentimiento inocuo de placer corrompido;
rojo es el manto de la noche,
aún me hace pensar en la procreación nocturna que nunca llegara.
La multitud es extraña cuando no conoce el llanto de la sinceridad:
la soledad en las alas del silencio.