Ro13
Poeta recién llegado
No importa cuanto diga
los ojos de la iguana lo ven todo
y me esperan tantas vidas
que tengo miedo de olvidar tus ojos
arrancarme la piel y morder al fantasma
que arrastra mis rotas alas
¡qué gran tedio vivir en la cueva del oso!
Justamente, me enamoré de vos
no recuerdo la hora, ni el día
pero mi alma lo gritó: ¡Sí, lo estoy!
¡Ah! he de llamar a eso mi tormento
porque me entrego de lleno
y dudo, dudo tanto que sea real
y los ojos de la iguana lo ven todo
las paredes se ríen, no me quieren ayudar
¡Detrás de la ventana el cielo es otro!
Aún recuerdo aquel momento
y tu mirada... ¡tu mirada no mentía!
Nadie me había visto con esos ojos
¿será porque estabas confundida?
yo no sabía que hacer, no pertencia ahí
muebles, cuadros, negro y blanco,
¡todo tan ajeno a mi!
y una luz surgía, aplastando mis gusanos
¡Eras TÚ, que a mi corazón te metías!
No importa cuanto diga
cuanto te cante, cuantas cosas escriba
no cambiará el hecho de que me enamoré
y de que tú no sientes por mi lo mismo
¿qué puedo darte? ¿qué puedo ofrecerte?
si soy nada, sin siquiera tener algo
sólo un alma dentro de un salivazo
y eso te entrego, te la regalo
cuando quieras puedes venir por ella
te la dare envuelta en mi sentir y mi cariño
junto a éstas, mis aves marchitas.
los ojos de la iguana lo ven todo
y me esperan tantas vidas
que tengo miedo de olvidar tus ojos
arrancarme la piel y morder al fantasma
que arrastra mis rotas alas
¡qué gran tedio vivir en la cueva del oso!
Justamente, me enamoré de vos
no recuerdo la hora, ni el día
pero mi alma lo gritó: ¡Sí, lo estoy!
¡Ah! he de llamar a eso mi tormento
porque me entrego de lleno
y dudo, dudo tanto que sea real
y los ojos de la iguana lo ven todo
las paredes se ríen, no me quieren ayudar
¡Detrás de la ventana el cielo es otro!
Aún recuerdo aquel momento
y tu mirada... ¡tu mirada no mentía!
Nadie me había visto con esos ojos
¿será porque estabas confundida?
yo no sabía que hacer, no pertencia ahí
muebles, cuadros, negro y blanco,
¡todo tan ajeno a mi!
y una luz surgía, aplastando mis gusanos
¡Eras TÚ, que a mi corazón te metías!
No importa cuanto diga
cuanto te cante, cuantas cosas escriba
no cambiará el hecho de que me enamoré
y de que tú no sientes por mi lo mismo
¿qué puedo darte? ¿qué puedo ofrecerte?
si soy nada, sin siquiera tener algo
sólo un alma dentro de un salivazo
y eso te entrego, te la regalo
cuando quieras puedes venir por ella
te la dare envuelta en mi sentir y mi cariño
junto a éstas, mis aves marchitas.