ARIEL TORRE Y MOLINO
Poeta que no puede vivir sin el portal
Los bordes de una pandereta son los mismos bordes de este pasaje con nombre de santo, si
supieran, los diablos gatos que libera agosto.Tengo las ganas, de alguien, que todavía no nace.
Es Leo de mitad del octavo mes, con cola y pelaje,
arañando el pizarreño, gira la luna como se desenreda la lengua.
Es tanto
que:
salte sobre una fugaz sombra de callejón,
no tienen corazón lo dejan en un cajón, antes de salir
cada noche se eclipsan las ventanas
entre humo y más vicio que ninguna.
Aquí decanta el flujo del fuego;
sobre una espalda.
.Orgasmos decadentes esperan la primavera.
<font face="century gothic">[video=youtube;YLAlJjrOZQg]http://www.youtube.com/watch?v=YLAlJjrOZQg&feature=related[/video]
supieran, los diablos gatos que libera agosto.Tengo las ganas, de alguien, que todavía no nace.
Es Leo de mitad del octavo mes, con cola y pelaje,
arañando el pizarreño, gira la luna como se desenreda la lengua.
Es tanto
que:
salte sobre una fugaz sombra de callejón,
no tienen corazón lo dejan en un cajón, antes de salir
cada noche se eclipsan las ventanas
entre humo y más vicio que ninguna.
Aquí decanta el flujo del fuego;
sobre una espalda.
.Orgasmos decadentes esperan la primavera.
<font face="century gothic">[video=youtube;YLAlJjrOZQg]http://www.youtube.com/watch?v=YLAlJjrOZQg&feature=related[/video]