Con Dios, y contigo:
las arenas de las mil y una noches, y los cándidos candiles;
con los montes que recorren el vientre,
y la voz de embarcaciones sagradas…
aún recuerdo aquel, nuestro café,
donde subastábamos las tiendas de campaña;
donde apretujábamos los colores, para dar calor…
ven, y cantemos, por las calles, una canción de lucha…
las sombras del tacto, las musas,
y esos mosaicos de peces, en la plaza vieja…
abramos todas las puertas de los juegos celestes…
con las torres de ajedrez, en las despensas,
y las constelaciones llenas de pegamento emocional…
con las mariposas tranquilas, por las guitarras…
con esos vientos, que van meciendo en las ramas, los nidos del desahogo ;
con esos quijotes, que salen del cascarón.
las arenas de las mil y una noches, y los cándidos candiles;
con los montes que recorren el vientre,
y la voz de embarcaciones sagradas…
aún recuerdo aquel, nuestro café,
donde subastábamos las tiendas de campaña;
donde apretujábamos los colores, para dar calor…
ven, y cantemos, por las calles, una canción de lucha…
las sombras del tacto, las musas,
y esos mosaicos de peces, en la plaza vieja…
abramos todas las puertas de los juegos celestes…
con las torres de ajedrez, en las despensas,
y las constelaciones llenas de pegamento emocional…
con las mariposas tranquilas, por las guitarras…
con esos vientos, que van meciendo en las ramas, los nidos del desahogo ;
con esos quijotes, que salen del cascarón.