El aire me corta el tiempo,
el tiempo me olvida el cielo
y el cielo me recuerda el deseo
de cuando acariciaba tu piel
sin que necesitara los dedos
El día me alumbra el miedo,
el miedo me regala un infierno,
el infierno enciende mi cuerpo
y mi cuerpo se queda frío
entre las cenizas de tu recuerdo.