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Las cosas claras, y el atún, en conserva... o en reserva...
¡Amor!
Y se escapó.
-No era atleta, ni maratoniana-.
-no la alcancé-
¿Culpa de una enfermedad?
¿Ceguera?
¿No creer que iba a cumplir su palabra de alejarse de mí?
Un trueno sabe más que yo, sin estudiar derecho.
-Eso sí, Verónica, no me olvidaré de ti en mi puta vida-.
¿Lamentaciones? No es por eso.
Basta con una lágrima.
Lo demás, en algún "club de relax"
Mi padre y yo.
Yo y mi padre.
-Que me -cueste- llamarle papá es por algo-.
-No está en casa, ni conmigo ahora-.
Solo espero a que escribir me haga rico.
Quizá sea yo el hombre de tu vida.
Lo cual no hace que me quite de en medio.
Quizá me hayas visto pasar alguna vez.
Quizá yo...
Estuviera descolocado, o colocado.
Bah.
Qué más da.
¡Amor! Y se escapó. -No era atleta, ni maratoniana-. -no la alcancé- ¿Culpa de una enfermedad? ¿Ceguera? ¿No creer que iba a cumplir su palabra de alejarse de mí? Un trueno sabe más que yo, sin estudiar derecho. -Eso sí, Verónica, no me olvidaré de ti en mi puta vida-. ¿Lamentaciones? No es por eso. Basta con una lágrima. Lo demás, en algún "club de relax"
Mi padre y yo. Yo y mi padre. -Que me -cueste- llamarle papá es por algo-. -No está en casa, ni conmigo ahora-. Solo espero a que escribir me haga rico.
Quizá sea yo el hombre de tu vida. Lo cual no hace que me quite de en medio. Quizá me hayas visto pasar alguna vez. Quizá yo... Estuviera descolocado, o colocado. Bah. Qué más da.
Desbordante sinceridad en esos espacios que recopilan el susurro
de las apreciaciones hacia uno mismo. un relato construido desde
la diafanidad precisa. bellissimo. saludos amables de luzyabsenta